lunes, 11 de febrero de 2013

Ensayo



key words:  Educación, Enseñanza, Aprendizaje, Estrategia, Estrategia de aprendizaje, Estrategia de enseñanza, Práctica docente, Evaluación, Actividades escolares

Como profesores todos nos hemos preguntado muchas veces, por qué ante una misma clase, unos alumnos aprenden más que otros. ¿Qué es lo que distingue a los alumnos que aprenden bien de los que lo hacen mal? Existen muchas diferencias individuales entre los alumnos que causan están variaciones. Una de ellas es la capacidad del alumno para usar las estrategias de aprendizajes: Por tanto, enseñar estrategias de aprendizajes a los alumnos es garantizar el aprendizaje: el aprendizaje eficaz y fomentar su independencia, (enseñarles a aprender a aprender).

Por otro lado una actividad necesaria en la mayoría de los aprendizajes educativos es que el alumno estudie. El conocimiento de estrategias de aprendizaje influye directamente en que el alumno sepa, pueda y quiera estudiar.

Ahora bien, en el docente también es de suma importancia conocer las diferentes estrategias de enseñanza que le permita aplicar las diversas actividades encaminadas al logro de los propósitos educativos.

 Uno de los grandes retos que tiene la escuela es ofrecer a la sociedad una educación de calidad, que garantice el desarrollo de habilidades cognitivas en los alumnos que les permita aprender a aprender. El plan y programa de estudios contiene como uno de los propósitos centrados “estimular las habilidades que son necesarias para el aprendizaje permanente”. (Plan y programas de estudios 2011). Por esta razón, se ha procurado que en todo momento la adquisición de conocimientos este asociada con el ejercicio de habilidades intelectuales y de la reflexión.

Al buscar las causas de fracaso escolar se apunta hacia los programas de estudio, la masificación de las aulas, la falta de recursos de las instituciones y raras veces el papel de los padres y su actitud de creer que su responsabilidad acaba donde empiezan la de los maestros. Por su parte los profesores en la búsqueda de solución del problema se preocupa por desarrollar un tipo particular de motivación en sus estudiantes, “la motivación para aprender”, la cual consta de muchos elementos, entre los que incluyen la planeación, conciencia de lo que se pretende aprender y como se pretende aprenderlo, búsqueda activa de nueva información, percepciones claras de la retroalimentación, elogio y satisfacción por los logros (Johnson y Johnson, 1985).

El logro en la escuela, de acuerdo con la concepción de Arredondo (1997), requiere de un alto grado de adhesión a los fines, los medios y los valores de la institución educativa, que probablemente no todos los estudiantes presentan. Seria excelente que todos los alumnos ingresaran a la escuela con mucha motivación para aprender, pero desafortunadamente la realidad es otra pues vemos a alumnos aburridos y piensan que las actividades escolares son irrelevantes; Por ello el profesor en primera instancia debe considerar como lograr que los estudiantes participen de manera activa en el trabajo de la clase, es decir, que generen un estado de motivación para aprender; por otra parte pensar en cómo desarrollar los alumnos la cualidad de estar motivados para aprender de modo que sean capaces “de educarse a si mismos a lo largo de su vida (Bandura, 1993) y finalmente los alumnos participen cognoscitivamente, en otras palabras, que piensen a fondo acerca de que quieren estudiar.

En este sentido, las estrategias didácticas que los docentes diseñan y ponen en práctica en el aula, deben favorecer el desarrollo y uso de estrategias de aprendizaje en los alumnos para lograr los propósitos educativos. Dichas estrategias son un aspecto fundamental en el proceso de enseñanza y de aprendizaje de los alumnos, porque les permite aprender de manera autónoma y permanente, así como enfrentar con éxito diversas situaciones de aprendizaje que se les presentan en el transcurso de su vida.

Por todo lo descrito anteriormente en el presente ensayo realizo un análisis sobre la importancia que tienen las estrategias de enseñanza tanto para el docente como para los alumnos y alumnas en el proceso de enseñanza y de aprendizaje. Para lograr lo anterior inicio con la definición de diferentes conceptos tales como: Estrategias, estrategias de enseñanza y estrategias de aprendizaje, además hago  referencia a las actividades de enseñanza y aprendizaje adaptadas al ambiente escolar y para finalizar me permití realizar algunas recomendaciones que considero útil que los docentes la retomen y puedan enriquecer su labor educativa.

Para adentrarnos al fenómeno educativo, es necesario partir de la conceptualización de sus tres grandes dimensiones: la educación, la enseñanza, el aprendizaje y las estrategias.
 
La educación es el “conjunto de conocimientos, ordenes y métodos por medio de los cuales se ayudan al individuo en el desarrollo y mejora de las facultades intelectuales, morales y físicas. La educación no crea facultades en el educando, sino que coopera en su desenvolvimiento y precisión” (Ausubel colbs 1990). Es el proceso por el cual el hombre se forma y define como persona. A parte de su concepto universal la educación reviste características especiales según sea los rasgos peculiares del individuo y de la sociedad. En la situación actual, de una mayor libertad del hombre y de una acumulación de posibilidades. Se deriva que la Educación debe ser exigente, desde el punto de vista que el sujeto debe poner más de su parte para aprender y desarrollar todo su potencial.     

En lo que respecta a la enseñanza se le considera como un proceso mediante el cual se comunican o transmiten conocimientos sobre un tema. En la enseñanza tiene “el incentivo no tangible, sino de acción, destinado a producir, un estimulo en el sujeto que aprende” (Arredondo, 1989) 

En el proceso de enseñanza y de aprendizaje se requiere hacer uso de las diversas estrategias que permitan diversificar los ambientes escolares de una manera adecuada y por ende lograr los objetivos que propone el plan y programas de estudios, por ello iniciaré con definir el concepto de estrategia, siendo esta un concepto con muchas definiciones. En este sentido (Díaz Barriga, Frida 2002) dice que la estrategia “Es la ciencia que investiga y expone los hechos relativos a la evolución en el espacio y en el tiempo de los seres humanos y sus actividades colectivas y las relaciones psicofísica de casualidades, que entre ellos, existen según, los valores de cada época”. Por otro lado (H.Koonts 1991) menciona que “las estrategias son programas generales de acción que llevan consigo compromisos de énfasis y recursos para poner en práctica un misión básica. Son patrones de objetivos, los cuales se han concebido de tal manera, con el propósito de darle a la organización una dirección unificada”. Todo lo anterior permite clarificar el concepto de estrategia como herramienta indispensable en el proceso de enseñanza y de aprendizaje y para ello es importante que exista la responsabilidad educativa del docente además de ser compartida con los niños y las niñas que atiende, así como las familias y personas de la comunidad que se involucren en la experiencia educativa.

Es importante referirnos también al concepto de estrategias en el ámbito educativo pues mi labor esta inmersa en este campo y es precisamente en donde enfocare el análisis de este ensayo. Las estrategias de enseñanza según (Díaz Barriga Frida 2002) la define como “procedimientos que el agente de enseñanza utiliza en forma reflexiva y flexible para promover el logro de aprendizajes significativos en los alumnos” Son aliadas incondicional del/a docente en el proceso de enseñanza aprendizaje. Es parte esencial en el proceso de enseñanza, pues el uso de estrategias adecuadas, permite alcanzar los objetivos propuesto con más facilidad. Por el otro lado encontramos a las estrategias de aprendizajes definidas por (Díaz M 2002) como “procedimientos (conjunto de pasos, operaciones o habilidades) que un aprendiz emplea en forma consciente, controlada e intencional como instrumentos flexibles para aprender significativamente y solucionar problemas”. De ahí la importancia de la labor docente al diseñar actividades acordes al nivel cognitivo a las necesidades de aprendizaje de los alumnos  y del contexto en donde se desarrolle la labor educativa. Así mismo (Campos 2000), hace referencia a una serie de operaciones cognitivas que el estudiante lleva a cabo para organizar, integrar y elaborar información y pueden entenderse como procesos, secuencias de actividades que sirven de base a la realización de tareas intelectuales y que se eligen con el propósito de facilitar la construcción, permanencia y transferencia de la información o conocimiento, del docente al alumno.

Hablar de las estrategias de enseñanza y aprendizaje implica considerar los procesos de formación. Recuérdese que la formación es un concepto que se define como la adquisición de conocimientos, habilidades y actitudes, dirigidos a la propia realización y mejora profesional o social, lo cual se logra a través del proceso de enseñanza-aprendizaje, visto como un intercambio que une al maestro, al alumno y al grupo, en general, en un conjunto de interrelaciones dinámicas consistentes en una serie de actuaciones social y deliberadamente organizadas.

Las nuevas orientaciones y principios de la didáctica consideran a la enseñanza como una actividad que es, por un lado, interactiva, lo que exige una adecuada relación comunicativa, y por el otro, reflexiva con la intencionalidad como característica principal.

         En el primer caso, se hace necesario desarrollar al máximo las potencialidades del educando y reconocer un valor formativo a las múltiples interacciones que se dan dentro del aula, asignando al educador el papel de guía de los aprendizajes, con la misión de crear situaciones y contextos de interacción. De esta manera, el acto de enseñar involucra acciones tales como intercambiar, compartir, confrontar y debatir ideas, y mediante todas estas actividades cumplir con el propósito de conseguir que el sujeto sobrepase los conocimientos adquiridos y genere nuevas estructuras mentales. Como actividad reflexiva responde a uno de los postulados actuales que señala a la reflexión y a la intención como principios rectores que deben regir la actividad docente. Como lo menciona (Tavarez Marzan Miledys. 2005) “para elaborar un perfil del educador acorde con la realidad y su personalidad, se deben contar al menos con tres herramientas fundamentales: sensibilidad, flexibilidad y conocimiento”. Los docentes ante las demandas del mundo actual y del futuro deben desarrollar un conjunto de habilidades y actitudes  para conseguir el aprendizaje significativo, de manera general, el docente debe mostrar características del liderazgo, en las cuales deberán tener una visión del futuro y saber comunicarla, una visión de la educación innovadora y avanzada, es decir,  asumiendo los nuevos paradigmas y sus implicaciones. El docente debe ser un líder en toda la extensión de la palabra, ser creativo e intelectual y además, inspirar a los alumnos para la búsqueda de la verdad.
De hecho, la propuesta hace pensar en un cambio profundo, al vislumbrarse un nuevo modelo que coloca a la conciencia sobre la conducta. La reflexión es vista como una forma práctica de tratar los problemas y enfrentarse a las discrepancias que se presentan entre los verdaderos resultados de las acciones y lo que se esperaba.

Por otro lado el enseñar, como una actividad reflexiva, no se limita a explicar conceptos o brindar nuevos significados, sino que hace necesario planificar y promover situaciones en las que el alumno analice sus procesos, organice sus experiencias, estructure sus ideas y exprese sus pensamientos. Este es el mejor camino para desarrollo de la mente. Este sustento lo fundamenta (Navarro Rubén 2004) cuando menciona que la enseñanza “es el proceso mediante el cual se comunican o transmiten conocimientos especiales o generales sobre una materia”. En ese sentido la enseñanza se remite a transmitir, por medio diversos, determinados conocimientos. En síntesis la enseñanza será eficaz sólo si parte de los conocimientos previos de los alumnos y logra activarlos y enlazarlos adecuadamente con el nuevo material de aprendizaje, el cual deberá tener una conexión lógica para que pueda ser entendido.

Por lo que toca al aprendizaje, este se entiende como un cambio formativo que afecta las dimensiones más globales del sujeto. Claro está que para el docente, resulta natural que tengan especial interés los cambios que se producen en aquellas dimensiones susceptibles de ser modificadas desde la propia acción escolar o que suponen estructuras que afectan esta acción. Precisamente, el  aprendizaje se caracteriza por afectar la triple dimensión de la  persona: la cognitiva, la afectiva y la efectiva, o lo que es lo mismo el saber, el ser y el hacer. Una definición clara de este concepto lo maneja (Navarro Ruben 2004) en su escrito cuando menciona que el aprendizaje “es el proceso por el cual una persona es entrenada para dar una solución a situaciones, tal mecanismo va desde la adquisición de datos hasta la forma más compleja de recopilar y organizar la información. Desde esta idea la palabra “entrenada” que maneja el autor considero que es muy reducida e inutilizable en el campo educativo ya que no se trata de alguna disciplina ni mucho menos, si no, al proceso mismo de adquisición de conocimientos, al desarrollo de las habilidades y a la formación ciudadana.  El aprendizaje humano está relacionado con la educación y el desarrollo personal. Por tal motivo debe estar orientado adecuadamente y es favorecido cuando los alumnos están motivados. En el aprendizaje se dan dos condicionantes: por una parte, las estrategias y estilo de enseñar del educador, y por la otra, se encuentran las estrategias y estilo cognitivo del alumno. Por consiguiente, el aprendizaje es un proceso complejo y mediado, en donde el alumno constituye el centro mismo de la actividad.

Hasta el momento he analizado diversos conceptos que fundamenten y den
cuenta sobre la importancia de conocer los aspectos específicos de la educación y en seguida comentare sobre las condiciones propias del proceso enseñanza y del aprendizaje tales como: Las actividades escolares que tiene la característica principal de propiciar la interacción entre maestros y alumnos. De estas actividades se esperan determinados resultados que dependen de las experiencias reales que tienen los educandos en el aula, quienes, a su vez, también se encuentran condicionados por la manera en que están estructuradas las tareas que desarrollan durante el proceso de enseñanza y del aprendizaje. Otra característica de las actividades de enseñanza y aprendizaje deben estar adaptadas al ambiente escolar, dentro de una secuencia lógica y que constituyen un modelo metodológico en si; esto es, poseen un orden interno, un  curso de acción y se desarrollan a través de un proceso que las distingue de otras actividades; asimismo, persiguen cierto objetivo y se ocupan de un contenido preciso. Las actividades escolares se analizan en función de sus finalidades, de los recursos que se utilizan y de las aplicaciones de esos recursos. Algo muy importante es que al diseñar las actividades, el docente elige, de acuerdo a sus posibilidades de autonomía profesional, el tratamiento que dará al contenido y las reglas de comportamiento a las que se sujetaran sus alumnos.

Otro aspecto que habrá de considerar es la evaluación. Aquí se debe tener presente, independientemente de que favorece en gran medida el control de los alumnos, que es más fácil comprobar el rendimiento de una actividad clara, definida y acorde con el sistema de evaluación imperante, que el de aquellas que son ambiguas. Una actividad indefinida exige mayor orientación y más supervisión. Aparte de que sus resultados son, muchas veces, impredecibles. Al respecto, hay que destacar que la pedagogía moderna se caracteriza por estimular procesos y métodos cada vez mas ambiguos, con parámetros técnicos y calidad mas difíciles de definir y concretar, que implican una actitud indagatoria y, al mismo tiempo, tolerante.

Por otro lado, para que el educador conozca lo que los alumnos ya saben, pueden utilizar estrategias como las siguientes: usar cuestionarios sobre temas concretos, hacer presentaciones se situaciones problema, llevar a cabo entrevistas individuales o de grupo, dirigiéndolas hacia aspectos conceptuales importantes, estrategias metacognitivas y afectivas o de apoyo. Estas técnicas tienen como finalidad que los alumnos activen sus conocimientos previos, tomen conciencia de sus ideas, justifiquen sus creencias, reflexionen sobre ellas y comparen sus puntos de vista mediante discusiones en grupo, descubriendo ideas diferentes a las suyas. Algunas “estrategias de enseñanza pueden ser utilizadas para facilitar el aprendizaje significativo” (Diaz, F. y Hernandez, G. 2001).  Aunque algunos autores como (Herrera 2003) consideran además otros tipos de estrategias que el docente puede utilizar como lo son: estrategias de control de comprensión, de organización, de elaboración, de ensayo. Con esto quiero decir que existen múltiples estrategias que permitan al docente y al alumno consolidar el proceso de enseñanza y por ende un mejor aprendizaje.

Es importante comentar que el profesor debe saber los contenidos que manejan los alumnos por sus experiencias de años escolares anteriores y las que hayan adquirido en sus hogares o en la comunidad, de tal forma que identifique sus talentos y se apoye en dichas experiencias.

Independientemente de las estrategias de enseñanza que llegue a emplear, es necesario conocer los conceptos involucrados en los contenidos que enseña. Esto permitirá que pueda ofrecer a los educandos un acercamiento riguroso y claro sobre los temas abordados dentro de la clase.

De igual manera, habrá de conocer los diferentes ritmos y estilos de aprendizajes de sus alumnos, así como las estrategias de enseñanza que le permitirán lograr que todos aprendan. Asimismo, deberá ser capaz de detectar cuando un estudiante tiene problemas de aprendizaje.

En suma, todo profesor debe conocer los aspectos de la didáctica y, muy especialmente, dominar las estrategias de enseñanza, para llevar adelante, de manera exitosa, la práctica docente. Del mismo modo, y para que obtenga una visión  global y el alcance de las asignaturas que maneja, tendrá que analizar la forma en que se conectan los contenidos que enseña entre los diferentes niveles educativos.
 
 Nadie puede enseñar lo que no sabe, por eso es necesario formar docentes estratégicos para que se pueda tener una educación de calidad y estudiantes egresados con las competencias que propone. Por tal motivo me permití realizar  algunas recomendaciones que pudieran tomar en cuenta los docentes y poder así  reflexionar sobre su práctica docente y puedan incorporar algunas ideas con el único fin de mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje.

Algunas recomendaciones o puntos referenciales de la práctica docente son:
El profesor debe saber los contenidos que manejan los alumnos por sus experiencias de años escolares anteriores y las que hayan adquirido en sus hogares o en la comunidad, de tal forma que identifique sus talentos y se apoye en dichas experiencias. Independiente de las estrategias de enseñanza que llegue a emplear, debe conocer los conceptos involucrados en los contenidos que enseña. Esto permitirá que pueda ofrecer a los educandos un acercamiento riguroso y claro sobre los temas abordados dentro de la clase. De igual manera, habrá de conocer los diferentes ritmos y estilos de aprendizaje de sus alumnos, así como las estrategias de enseñanza que le permitirán lograr que todos aprendan. Asimismo, deberá ser capaz de detectar cuando un estudiante tiene problemas de aprendizaje.

En suma, todo profesor debe conocer los aspectos de la didáctica y, muy especialmente, dominar las estrategias de enseñanza, para llevar adelante, de manera exitosa, la práctica docente. Del mismo modo, y para que obtenga una visión global y el alcance de las asignaturas que maneja, tendrá que analizar la forma en que se conectan los contenidos que enseña entre los diferentes niveles educativos.

También es necesario que utilice estrategias metodológicas específicas para lograr que los alumnos se acerquen a los contenidos de las diferentes asignaturas y así desarrollen habilidades de orden superior. Por ejemplo, son estrategias específicas el análisis, la interpretación y síntesis de información provenientes de diversas fuentes, al igual que los procedimientos para la resolución de problemas y los requerimientos para el trabajo en equipo.

De igual forma, tendrá que conocer cuales son las concepciones básicas mas comunes de los estudiantes o las posibles fuentes de error, para darles el tratamiento adecuado.

Para finalizar, del mismo modo habrá de conocer diversas estrategias de enseñanza y actividades congruentes con la complejidad de los contenidos que maneja y saber cuales auxiliares de enseñanza pueden enriquecer su labor.

             
 Arredondo, M. (1989). Notas para un modelo de docencia: formación pedagógica de profesores universitarios. Teoría y experiencias en México. México: ANUIES-UNAM. CESU  
Bandura, A. (1993). Perceived self-efficacy in cognite development and functioning. Educational Psychologist, 28, 117-148
Diaz, F, y Hernandez, G (2000). Sitio web http://www.slideshare.net/ jmiturrgui/estrategias-de-enseñanza-aprendizaje-presentation.
Escaño José y María Gil de la Serna. 2003. Como se aprende y como se enseña. Barcelona: Cuadernos de educación.
H. Koontz. (1991). Estrategia, planificación y control.
Herrera (2003). Sitio web http://www.slideshare.net/jmiturrgui/estrategias-de-enseñanza-aprendizaje-presentation.
Johnson, D.; Johnson, R. (1985). Motivational processes in corporative competitive, and individualistic learning situations. New York. C. Arnes y R. Ames Eds. Research on motivation in education. Vol. 2: The classroom milieu (pp 249-286). Academic Press
Monereo, Carles. 1998. Estrategias de enseñanza y aprendizaje. Formación del profesorado y aplicación en el aula. España: SEI Cooperación Española, Biblioteca del Normalista.
Puig, Irene y Angélica Sátiro. 2000. Recursos para aprender a pensar en la educación. Barcelona: Eumo-Octaedro.
Plan y Programas de estudios. 2011. SEP
Roser Boix, Tomás. 2003. Estrategias y recursos didácticos en la escuela rural, Barcelona: Grao.
Trotter, M. 2000. Estrategias de superaprendizaje, Edit. Alfaomega, México.
Vargas, G. 2000. La imagen del éxito, Edit Mc Graw Hill, México
Villegas, O. 2000. Enciclopedia practica docente, Edit. Cultural, S.A. España