key words: Educación, Enseñanza, Aprendizaje, Estrategia, Estrategia de aprendizaje, Estrategia de
enseñanza, Práctica docente, Evaluación, Actividades escolares
Como profesores
todos nos hemos preguntado muchas veces, por qué ante una misma clase, unos
alumnos aprenden más que otros. ¿Qué es lo que distingue a los alumnos que
aprenden bien de los que lo hacen mal? Existen muchas diferencias individuales
entre los alumnos que causan están variaciones. Una de ellas es la capacidad
del alumno para usar las estrategias de aprendizajes: Por tanto, enseñar
estrategias de aprendizajes a los alumnos es garantizar el aprendizaje: el
aprendizaje eficaz y fomentar su independencia, (enseñarles a aprender a
aprender).
Por otro lado una
actividad necesaria en la mayoría de los aprendizajes educativos es que el
alumno estudie. El conocimiento de estrategias de aprendizaje influye
directamente en que el alumno sepa, pueda y quiera estudiar.
Ahora bien, en el
docente también es de suma importancia conocer las diferentes estrategias de
enseñanza que le permita aplicar las diversas actividades encaminadas al logro
de los propósitos educativos.
Uno de los
grandes retos que tiene la escuela es ofrecer a la sociedad una educación de
calidad, que garantice el desarrollo de habilidades cognitivas en los alumnos
que les permita aprender a aprender. El plan y programa de estudios contiene
como uno de los propósitos centrados “estimular las habilidades que son
necesarias para el aprendizaje permanente”. (Plan y programas de estudios 2011).
Por esta razón, se ha procurado que en todo momento la adquisición de
conocimientos este asociada con el ejercicio de habilidades intelectuales y de
la reflexión.
Al buscar las
causas de fracaso escolar se apunta hacia los programas de estudio, la
masificación de las aulas, la falta de recursos de las instituciones y raras
veces el papel de los padres y su actitud de creer que su responsabilidad acaba
donde empiezan la de los maestros. Por su parte los profesores en la búsqueda
de solución del problema se preocupa por desarrollar un tipo particular de
motivación en sus estudiantes, “la motivación para aprender”, la cual consta de
muchos elementos, entre los que incluyen la planeación, conciencia de lo que se
pretende aprender y como se pretende aprenderlo, búsqueda activa de nueva
información, percepciones claras de la retroalimentación, elogio y satisfacción
por los logros (Johnson y Johnson, 1985).
El logro en la
escuela, de acuerdo con la concepción de Arredondo (1997), requiere de un alto
grado de adhesión a los fines, los medios y los valores de la institución
educativa, que probablemente no todos los estudiantes presentan. Seria
excelente que todos los alumnos ingresaran a la escuela con mucha motivación
para aprender, pero desafortunadamente la realidad es otra pues vemos a alumnos
aburridos y piensan que las actividades escolares son irrelevantes; Por ello el
profesor en primera instancia debe considerar como lograr que los estudiantes
participen de manera activa en el trabajo de la clase, es decir, que generen un
estado de motivación para aprender; por otra parte pensar en cómo desarrollar
los alumnos la cualidad de estar motivados para aprender de modo que sean
capaces “de educarse a si mismos a lo largo de su vida (Bandura, 1993) y
finalmente los alumnos participen cognoscitivamente, en otras palabras, que
piensen a fondo acerca de que quieren estudiar.
En este sentido,
las estrategias didácticas que los docentes diseñan y ponen en práctica en el
aula, deben favorecer el desarrollo y uso de estrategias de aprendizaje en los
alumnos para lograr los propósitos educativos. Dichas estrategias son un
aspecto fundamental en el proceso de enseñanza y de aprendizaje de los alumnos,
porque les permite aprender de manera autónoma y permanente, así como enfrentar
con éxito diversas situaciones de aprendizaje que se les presentan en el
transcurso de su vida.
Por todo lo
descrito anteriormente en el presente ensayo realizo un análisis sobre la
importancia que tienen las estrategias de enseñanza tanto para el docente como
para los alumnos y alumnas en el proceso de enseñanza y de aprendizaje. Para
lograr lo anterior inicio con la definición de diferentes conceptos tales como:
Estrategias, estrategias de enseñanza y estrategias de aprendizaje, además hago
referencia a las actividades de
enseñanza y aprendizaje adaptadas al ambiente escolar y para finalizar me
permití realizar algunas recomendaciones que considero útil que los docentes la
retomen y puedan enriquecer su labor educativa.
Para adentrarnos
al fenómeno educativo, es necesario partir de la conceptualización de sus tres
grandes dimensiones: la educación, la enseñanza, el aprendizaje y las
estrategias.
La educación es
el “conjunto de conocimientos, ordenes y métodos por medio de los cuales se
ayudan al individuo en el desarrollo y mejora de las facultades intelectuales,
morales y físicas. La educación no crea facultades en el educando, sino que
coopera en su desenvolvimiento y precisión” (Ausubel colbs 1990). Es el proceso
por el cual el hombre se forma y define como persona. A parte de su concepto
universal la educación reviste características especiales según sea los rasgos
peculiares del individuo y de la sociedad. En la situación actual, de una mayor
libertad del hombre y de una acumulación de posibilidades. Se deriva que la
Educación debe ser exigente, desde el punto de vista que el sujeto debe poner
más de su parte para aprender y desarrollar todo su potencial.
En lo que
respecta a la enseñanza se le considera como un proceso mediante el cual se
comunican o transmiten conocimientos sobre un tema. En la enseñanza tiene “el
incentivo no tangible, sino de acción, destinado a producir, un estimulo en el
sujeto que aprende” (Arredondo, 1989)
En el proceso de
enseñanza y de aprendizaje se requiere hacer uso de las diversas estrategias
que permitan diversificar los ambientes escolares de una manera adecuada y por
ende lograr los objetivos que propone el plan y programas de estudios, por ello
iniciaré con definir el concepto de estrategia, siendo esta un concepto con
muchas definiciones. En este sentido (Díaz Barriga, Frida 2002) dice que la
estrategia “Es la ciencia que investiga y expone los hechos relativos a la evolución
en el espacio y en el tiempo de los seres humanos y sus actividades colectivas
y las relaciones psicofísica de casualidades, que entre ellos, existen según,
los valores de cada época”. Por otro lado (H.Koonts 1991) menciona que “las
estrategias son programas generales de acción que llevan consigo compromisos de
énfasis y recursos para poner en práctica un misión básica. Son patrones de
objetivos, los cuales se han concebido de tal manera, con el propósito de darle
a la organización una dirección unificada”. Todo lo anterior permite clarificar
el concepto de estrategia como herramienta indispensable en el proceso de
enseñanza y de aprendizaje y para ello es importante que exista la
responsabilidad educativa del docente además de ser compartida con los niños y
las niñas que atiende, así como las familias y personas de la comunidad que se
involucren en la experiencia educativa.
Es importante
referirnos también al concepto de estrategias en el ámbito educativo pues mi
labor esta inmersa en este campo y es precisamente en donde enfocare el
análisis de este ensayo. Las estrategias de enseñanza según (Díaz Barriga Frida
2002) la define como “procedimientos que el agente de enseñanza utiliza en
forma reflexiva y flexible para promover el logro de aprendizajes significativos
en los alumnos” Son aliadas incondicional del/a docente en el proceso de
enseñanza aprendizaje. Es parte esencial en el proceso de enseñanza, pues el
uso de estrategias adecuadas, permite alcanzar los objetivos propuesto con más
facilidad. Por el otro lado encontramos a las estrategias de aprendizajes
definidas por (Díaz M 2002) como “procedimientos (conjunto de pasos,
operaciones o habilidades) que un aprendiz emplea en forma consciente,
controlada e intencional como instrumentos flexibles para aprender significativamente
y solucionar problemas”. De ahí la importancia de la labor docente al diseñar
actividades acordes al nivel cognitivo a las necesidades de aprendizaje de los
alumnos y del contexto en donde se
desarrolle la labor educativa. Así mismo (Campos 2000), hace referencia a una
serie de operaciones cognitivas que el estudiante lleva a cabo para organizar,
integrar y elaborar información y pueden entenderse como procesos, secuencias
de actividades que sirven de base a la realización de tareas intelectuales y
que se eligen con el propósito de facilitar la construcción, permanencia y
transferencia de la información o conocimiento, del docente al alumno.
Hablar de las
estrategias de enseñanza y aprendizaje implica considerar los procesos de
formación. Recuérdese que la formación es un concepto que se define como la
adquisición de conocimientos, habilidades y actitudes, dirigidos a la propia
realización y mejora profesional o social, lo cual se logra a través del
proceso de enseñanza-aprendizaje, visto como un intercambio que une al maestro,
al alumno y al grupo, en general, en un conjunto de interrelaciones dinámicas
consistentes en una serie de actuaciones social y deliberadamente organizadas.
Las nuevas
orientaciones y principios de la didáctica consideran a la enseñanza como una
actividad que es, por un lado, interactiva, lo que exige una adecuada relación
comunicativa, y por el otro, reflexiva con la intencionalidad como característica
principal.
En
el primer caso, se hace necesario desarrollar al máximo las potencialidades del
educando y reconocer un valor formativo a las múltiples interacciones que se
dan dentro del aula, asignando al educador el papel de guía de los
aprendizajes, con la misión de crear situaciones y contextos de interacción. De
esta manera, el acto de enseñar involucra acciones tales como intercambiar,
compartir, confrontar y debatir ideas, y mediante todas estas actividades
cumplir con el propósito de conseguir que el sujeto sobrepase los conocimientos
adquiridos y genere nuevas estructuras mentales. Como actividad reflexiva
responde a uno de los postulados actuales que señala a la reflexión y a la intención
como principios rectores que deben regir la actividad docente. Como lo menciona
(Tavarez Marzan Miledys. 2005) “para elaborar un perfil del educador acorde con
la realidad y su personalidad, se deben contar al menos con tres herramientas
fundamentales: sensibilidad, flexibilidad y conocimiento”. Los docentes ante
las demandas del mundo actual y del futuro deben desarrollar un conjunto de
habilidades y actitudes para conseguir
el aprendizaje significativo, de manera general, el docente debe mostrar
características del liderazgo, en las cuales deberán tener una visión del
futuro y saber comunicarla, una visión de la educación innovadora y avanzada,
es decir, asumiendo los nuevos
paradigmas y sus implicaciones. El docente debe ser un líder en toda la
extensión de la palabra, ser creativo e intelectual y además, inspirar a los
alumnos para la búsqueda de la verdad.
De hecho, la
propuesta hace pensar en un cambio profundo, al vislumbrarse un nuevo modelo
que coloca a la conciencia sobre la conducta. La reflexión es vista como una
forma práctica de tratar los problemas y enfrentarse a las discrepancias que se
presentan entre los verdaderos resultados de las acciones y lo que se esperaba.
Por otro lado el
enseñar, como una actividad reflexiva, no se limita a explicar conceptos o
brindar nuevos significados, sino que hace necesario planificar y promover
situaciones en las que el alumno analice sus procesos, organice sus
experiencias, estructure sus ideas y exprese sus pensamientos. Este es el mejor
camino para desarrollo de la mente. Este sustento lo fundamenta (Navarro Rubén
2004) cuando menciona que la enseñanza “es el proceso mediante el cual se
comunican o transmiten conocimientos especiales o generales sobre una materia”.
En ese sentido la enseñanza se remite a transmitir, por medio diversos,
determinados conocimientos. En síntesis la enseñanza será eficaz sólo si parte
de los conocimientos previos de los alumnos y logra activarlos y enlazarlos
adecuadamente con el nuevo material de aprendizaje, el cual deberá tener una
conexión lógica para que pueda ser entendido.
Por lo que toca
al aprendizaje, este se entiende como un cambio formativo que afecta las
dimensiones más globales del sujeto. Claro está que para el docente, resulta
natural que tengan especial interés los cambios que se producen en aquellas
dimensiones susceptibles de ser modificadas desde la propia acción escolar o
que suponen estructuras que afectan esta acción. Precisamente, el aprendizaje se caracteriza por afectar la
triple dimensión de la persona: la
cognitiva, la afectiva y la efectiva, o lo que es lo mismo el saber, el ser y
el hacer. Una definición clara de este concepto lo maneja (Navarro Ruben 2004)
en su escrito cuando menciona que el aprendizaje “es el proceso por el cual una
persona es entrenada para dar una solución a situaciones, tal mecanismo va
desde la adquisición de datos hasta la forma más compleja de recopilar y
organizar la información. Desde esta idea la palabra “entrenada” que maneja el
autor considero que es muy reducida e inutilizable en el campo educativo ya que
no se trata de alguna disciplina ni mucho menos, si no, al proceso mismo de adquisición
de conocimientos, al desarrollo de las habilidades y a la formación
ciudadana. El aprendizaje humano está
relacionado con la educación y el desarrollo personal. Por tal motivo debe
estar orientado adecuadamente y es favorecido cuando los alumnos están motivados.
En el aprendizaje se dan dos condicionantes: por una parte, las estrategias y
estilo de enseñar del educador, y por la otra, se encuentran las estrategias y
estilo cognitivo del alumno. Por consiguiente, el aprendizaje es un proceso
complejo y mediado, en donde el alumno constituye el centro mismo de la
actividad.
Hasta el momento
he analizado diversos conceptos que fundamenten y den
cuenta sobre la importancia de
conocer los aspectos específicos de la educación y en seguida comentare sobre
las condiciones propias del proceso enseñanza y del aprendizaje tales como: Las
actividades escolares que tiene la característica principal de propiciar la interacción
entre maestros y alumnos. De estas actividades se esperan determinados
resultados que dependen de las experiencias reales que tienen los educandos en
el aula, quienes, a su vez, también se encuentran condicionados por la manera
en que están estructuradas las tareas que desarrollan durante el proceso de
enseñanza y del aprendizaje. Otra característica de las actividades de
enseñanza y aprendizaje deben estar adaptadas al ambiente escolar, dentro de
una secuencia lógica y que constituyen un modelo metodológico en si; esto es,
poseen un orden interno, un curso de acción
y se desarrollan a través de un proceso que las distingue de otras actividades;
asimismo, persiguen cierto objetivo y se ocupan de un contenido preciso. Las
actividades escolares se analizan en función de sus finalidades, de los
recursos que se utilizan y de las aplicaciones de esos recursos. Algo muy
importante es que al diseñar las actividades, el docente elige, de acuerdo a
sus posibilidades de autonomía profesional, el tratamiento que dará al
contenido y las reglas de comportamiento a las que se sujetaran sus alumnos.
Otro aspecto que habrá
de considerar es la evaluación. Aquí se debe tener presente, independientemente
de que favorece en gran medida el control de los alumnos, que es más fácil
comprobar el rendimiento de una actividad clara, definida y acorde con el
sistema de evaluación imperante, que el de aquellas que son ambiguas. Una
actividad indefinida exige mayor orientación y más supervisión. Aparte de que
sus resultados son, muchas veces, impredecibles. Al respecto, hay que destacar
que la pedagogía moderna se caracteriza por estimular procesos y métodos cada
vez mas ambiguos, con parámetros técnicos y calidad mas difíciles de definir y
concretar, que implican una actitud indagatoria y, al mismo tiempo, tolerante.
Por otro lado,
para que el educador conozca lo que los alumnos ya saben, pueden utilizar estrategias
como las siguientes: usar cuestionarios sobre temas concretos, hacer presentaciones
se situaciones problema, llevar a cabo entrevistas individuales o de grupo, dirigiéndolas
hacia aspectos conceptuales importantes, estrategias metacognitivas y afectivas
o de apoyo. Estas técnicas tienen como finalidad que los alumnos activen sus
conocimientos previos, tomen conciencia de sus ideas, justifiquen sus
creencias, reflexionen sobre ellas y comparen sus puntos de vista mediante
discusiones en grupo, descubriendo ideas diferentes a las suyas. Algunas “estrategias
de enseñanza pueden ser utilizadas para facilitar el aprendizaje significativo”
(Diaz, F. y Hernandez, G. 2001). Aunque
algunos autores como (Herrera 2003) consideran además otros tipos de
estrategias que el docente puede utilizar como lo son: estrategias de control
de comprensión, de organización, de elaboración, de ensayo. Con esto quiero
decir que existen múltiples estrategias que permitan al docente y al alumno consolidar
el proceso de enseñanza y por ende un mejor aprendizaje.
Es importante
comentar que el profesor debe saber los contenidos que manejan los alumnos por
sus experiencias de años escolares anteriores y las que hayan adquirido en sus
hogares o en la comunidad, de tal forma que identifique sus talentos y se apoye
en dichas experiencias.
Independientemente
de las estrategias de enseñanza que llegue a emplear, es necesario conocer los
conceptos involucrados en los contenidos que enseña. Esto permitirá que pueda
ofrecer a los educandos un acercamiento riguroso y claro sobre los temas
abordados dentro de la clase.
De igual manera, habrá
de conocer los diferentes ritmos y estilos de aprendizajes de sus alumnos, así
como las estrategias de enseñanza que le permitirán lograr que todos aprendan. Asimismo,
deberá ser capaz de detectar cuando un estudiante tiene problemas de
aprendizaje.
En suma, todo
profesor debe conocer los aspectos de la didáctica y, muy especialmente,
dominar las estrategias de enseñanza, para llevar adelante, de manera exitosa,
la práctica docente. Del mismo modo, y para que obtenga una visión global y el alcance de las asignaturas que
maneja, tendrá que analizar la forma en que se conectan los contenidos que
enseña entre los diferentes niveles educativos.
Nadie puede
enseñar lo que no sabe, por eso es necesario formar docentes estratégicos para
que se pueda tener una educación de calidad y estudiantes egresados con las
competencias que propone. Por tal motivo me permití realizar algunas recomendaciones que pudieran tomar en
cuenta los docentes y poder así reflexionar
sobre su práctica docente y puedan incorporar algunas ideas con el único fin de
mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Algunas
recomendaciones o puntos referenciales de la práctica docente son:
El profesor debe saber los contenidos
que manejan los alumnos por sus experiencias de años escolares anteriores y las
que hayan adquirido en sus hogares o en la comunidad, de tal forma que
identifique sus talentos y se apoye en dichas experiencias. Independiente de
las estrategias de enseñanza que llegue a emplear, debe conocer los conceptos
involucrados en los contenidos que enseña. Esto permitirá que pueda ofrecer a
los educandos un acercamiento riguroso y claro sobre los temas abordados dentro
de la clase. De igual manera, habrá de conocer los diferentes ritmos y estilos
de aprendizaje de sus alumnos, así como las estrategias de enseñanza que le permitirán
lograr que todos aprendan. Asimismo, deberá ser capaz de detectar cuando un
estudiante tiene problemas de aprendizaje.
En suma, todo
profesor debe conocer los aspectos de la didáctica y, muy especialmente,
dominar las estrategias de enseñanza, para llevar adelante, de manera exitosa,
la práctica docente. Del mismo modo, y para que obtenga una visión global y el
alcance de las asignaturas que maneja, tendrá que analizar la forma en que se
conectan los contenidos que enseña entre los diferentes niveles educativos.
También es
necesario que utilice estrategias metodológicas específicas para lograr que los
alumnos se acerquen a los contenidos de las diferentes asignaturas y así
desarrollen habilidades de orden superior. Por ejemplo, son estrategias específicas
el análisis, la interpretación y síntesis de información provenientes de
diversas fuentes, al igual que los procedimientos para la resolución de
problemas y los requerimientos para el trabajo en equipo.
De igual forma, tendrá
que conocer cuales son las concepciones básicas mas comunes de los estudiantes
o las posibles fuentes de error, para darles el tratamiento adecuado.
Para finalizar,
del mismo modo habrá de conocer diversas estrategias de enseñanza y actividades
congruentes con la complejidad de los contenidos que maneja y saber cuales
auxiliares de enseñanza pueden enriquecer su labor.
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modelo de docencia: formación pedagógica de profesores universitarios. Teoría y
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